El Doctor Knoche

Gottfried August Knoche llamado por los venezolanos como el “doctor kanoche”, fue medico cirujano alemán que vivió en Venezuela en el siglo XIX, entre sus mas destacados aportes esta la refundación de el hospital militar San Juan de Dios, su contribución en la lucha contra el cólera y la presunta invención de el liquido embalsamador.

Historia

Hace mucho, mucho tiempo, en la convulsionada Venezuela del siglo XIX, llego al puerto de la Guaira un doctor de elegantes ropajes, procedente del extinto Reino de Westfalia, actualmente Alemania, ¿sus motivos? como muchas cosas que veremos a continuación no se sabe a ciencia cierta, algunos piensan que por motivos políticos, otros dicen que se inspiro de los escritos de Alexander Von Humbolt o por los relatos que le pudiera haber hecho un posible conocido.

Sea el caso que fuese, el Doctor Knoche, luego de terminar sus estudios en la universidad de Friburgo, llego a el puerto de la Guaira en el año 1840. Atendió a varios alemanes residentes en la Guaira durante sus primeros años en Venezuela, posteriormente, al obtener la revalidación de su titulo en 1845, contribuyo en la reestructuración y dirección del entonces abandonado hospital militar San Juan de Dios.

Ademas, fue un gran servidor publico en la lucha contra el colera y distintas enfermedades que se desataron en el país, producto de los conflictos bélicos de la guerra Federal. Debido a su gran profesionalismo, ética de trabajo y al hecho de no cobrar a los pobres por los tratamientos hizo que se ganara el respeto de médicos, intelectuales, funcionarios y de venezolanos pudientes y humildes.

Esta es la historia oficial con los escasos registros históricos que existen de Gottfried August Knoche durante su vida en Venezuela, ahora toca contar la parte mas fantástica, esa que convierte a el doctor Knoche en una leyenda venezolana

Leyenda de el Doctor Knoche

Después de vivir unos años en la Guaria y debido a que esposa no llevaba muy bien el clima de la costa, decidió mudarse al Avila, muy cerca de el pueblo Galipan, que era un lugar con una naturaleza que le resultaba familiar a su tierra natal.

En ese lugar mando a construir una gran casa con un estilo arquitectónico típico en la región de “Selva negra” en Alemania a la que llamo Hacienda “Buena vista“, como no podría ser de otra manera también construyo un laboratorio donde empezó a experimentar con los cuerpos que no eran reclamados en el hospital donde laboraba.

No se sabe muy bien el por que o cuando empezó, pero al parecer el Doctor Knoche tenia una gran pasión por el cuerpo humano y la muerte. Su forma de trabajar con los cadáveres, según algunos testigos, era de una manera fría y sin ninguna muestra de asco o incomodidad.

Se podría pensar que, después de estar tantos años con de cerca con los cuerpos le podría haber perdido el desagrado y su proceder era profesional quien había entusiasmado con la preservación de los cuerpos. Claro que esto no es lo que pensaron algunos de quienes lo vieron trabajar.

Se dice también que el afamado doctor José Gregorio Hernandez de vocación fuertemente católica, tenia sus diferencias con los métodos de el Doctor Knoche quien no era practicante católico. Hernandez como hombre de el señor, respetaba el cuerpo humano de sus pacientes aun después de la vida, la idea de experimentar con los cuerpos, aun a favor de la medicina, le era inaceptable.

El liquido embalsamador de el Doctor Knoche

Es por lo que es conocida su leyenda y persona, se dice que con el tiempo desarrollo una formula embalsamadora para conservación de cadáveres que era tan efectiva que los métodos egipcios de embalsamiento se quedaban cortos en le efectividad, aunque realmente no hay registros de su formula como tal ni nada que abale que esta formula realmente existió, solo vagas descripciones en algunos documentos de los efectos realizados en cuerpos de las personas a las que trato.

El embalsamador del Avila

El método consistía en la aplicación del liquido por la Yugular al mismo tiempo que por un brazo se extraía la sangre del difunto, consiguiendo una efectiva distribución de la formula sobre todo cuando el cuerpo estaba recién fallecido, por tal motivo, también surgieron rumores donde decían que el doctor prefería los cuerpos vivos para aplicar su formula e incluso se dice que llego a hacerlo, pero no hay ninguna evidencia de que halla hecho tal cosa.

Mansión Buena vista

Aquellas personas que lo visitaron en su hacienda, admiraban y elogiaban el buen gusto en la construcción y decoración de la mansión, pero al mismo tiempo, sentían un tanto el escalofrió en lo lúgubre del estilo gótico alemán.

Mausoleo del Avila

La construcción de un mausoleo cercano a su hacienda se debió a que en ese momento no estaba permitido que en el país los extranjeros fueran sepultados en los cementerios municipales, razón por la que, cada comunidad de inmigrantes construía su propio cementerio (las que podían permitírselo) y como no podía ser de otra manera el Doctor Knoche construyo el mausoleo familiar aunque probablemente ningún otro extranjero habrá llenado de momias sus cementerios razón por la que era llamada para ese entonces como el momificador del Avila. Hoy este lugar, después de estar varias décadas abandonado, es un museo de momias y es un paso muy popular entre los excursionistas que pasean por Galipan.

Conclusion de la leyenda del Doctor Knoche

Se escuchaban en las voces populares rituales de encuentros con los fallecidos, secuestros de personas vivas por parte de estos “no muertos”, los extraños ruidos que aseguraban escuchar los vecinos del pueblo el galipan. Para convertirlo en uno de los séquitos del Vampiro del avila y sumarlo a su ejercito de no muertos.

Es muy probable que dado a lo reservado de el doctor Knoche, los gustos particulares y las costumbres como extranjero que tenia, totalmente ajenas a los venezolanos, le valieran para aflorar la imaginación de los vecinos con macabras teorías, cuentos y rumores acerca de su persona, siendo convertida hoy en día en una leyenda venezolana, mas sin embargo, la historia testifica su gran labor como servidor publico durante la guerra federal y su trabajo durante en el hospital militar San Juan de Dios.

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